Salud mental, ejercicio físico y conciencia corporal

Mente sana, en cuerpo sano

En esta propuesta integramos los conocimientos sobre la estructura y funcionamiento del cuerpo humano en la mejora de la calidad de vida de las personas con alguna problemática en salud mental.

Entendemos que el ejercicio físico constituye una herramienta terapéutica importante.

La actividad física es promotora de la salud mental, bienestar y calidad de vida de las personas.

También es un recurso de prevención y tratamiento de personas con trastornos mentales y una estrategia de rehabilitación psicosocial. Por lo tanto, el ejercicio se convierte en un aspecto más de la psicología de la salud por los efectos saludables a nivel físico y psíquico.

¿En qué consiste?

Nos proponemos la mejora de la calidad de vida de la persona a través del trabajo sobre el equilibrio, la postura, la respiración, la conciencia corporal, el desarrollo de la conciencia de uno mismo, la calidad del movimiento y la coordinación.

A nivel práctico, el trabajo se organiza en sesiones de una hora de duración con una periodicidad de entre 1/2 veces por semana. La mejor posición para trabajarlo es el decúbito supino (boca arriba) ya que es la forma que más favorece la relajación y distensión de las estructuras corporales.
Acompañamos este trabajo de una ambientación agradable y armónica para facilitar e inducir el bienestar. Tenemos en cuenta la simetría en la disposición de las esterillas, colocación de los participantes, utilizamos otros medios complementarios como cojines, luz, olores …

¿Qué conseguirás?

Algunos de los beneficios que se relacionan son la disminución de la ansiedad, la protección frente a la depresión y el alivio de sus síntomas, así como la preservación de la función cognitiva y la mejora de la autoestima, la motivación, el autocontrol y autoeficacia o la autonomía.

En el ámbito de la salud mental, estos ejercicios se pueden aplicar en casos de:

  • Trastornos musculoesqueléticos.
  • Dolor crónico.
  • Enfermedades psiquiátricas.
  • Problemas psicosomáticos.
  • Trastornos de la conducta alimentaria.
  • Violencia, abuso sexual.
  • Problemas respiratorios.
  • Problemas de concentración.

¿Cómo es una sesión?

A nivel general los pasos que se siguen son:

  • Tumbados en el suelo en decúbito supino y con los ojos cerrados hacemos estiramientos suaves de columna y extremidades para sentir con más intensidad determinadas partes del cuerpo y relajarlas.
  • En la misma posición vamos resiguiendo las diferentes partes del cuerpo, notando diferencias entre los dos lados, cambios de temperatura, hormigueos … así como emociones o pensamientos. Nos iniciamos en la conciencia corporal.
  • Se entra en contacto con la respiración dándonos cuenta de aquellas estructuras que entran en contacto, notando la fase de inspiración y respiración ….
  • Se introduce el componente musical y en este punto la sesión deja de ser tan guiada.
  • Podemos introducir otros elementos como la visualización …
  •  Respiraciones profundas para ir saliendo del estado de relajación.
  •  Momento de recogimiento.
  • Dejamos un espacio para reubicar y volver a conectar más con la realidad exterior.
  • Añadimos un espacio corto para hacer algunos comentarios sobre cómo ha ido la sesión.

¿Te interesa esta charla o curso?

Facilitadora

judith-005
Psicóloga y Fisioterapeuta
Judit Puig

Recuerda

"El secreto para tener buena salud es que el cuerpo se agite y que la mente repose.”
Vincent Voiture
Escritor y periodista